DESAPARECIDOS EN TENERIFE, ESPAÑA

La página se creó para dar información sobre la desaparición de mi hermano Rafa, en concreto, sobre aquellos indicios racionales a los que nunca se les llegó a dar solución. Siempre he culpado de esa situación a   las 3  jueces que estuvieron al frente del Juzgado de Instrucción Numero Dos de Granadilla de Abona y por supuesto, a la fiscalía de Santa Cruz de Tenerife y Guardia Civil que se encargo de la investigación. 

 

Mi hermano desapareció en la Playa de Las Tejitas de Tenerife, pero desconocemos si realmente fue ahí o en otro lugar, porque por motivos que nunca hemos llegado a conocer, Agustín, la persona que iba con él el día de la desaparición, faltó a la verdad en varias ocasiones y realizó actos que después negaría, pero la acitud de las jueces y fiscalía, así como la deficiente investigación de la Guardia Civil, acabó por sobreseer el caso dejando indicios racionales sin respuesta.

 

Porqué a las dos jueces?. Porque no vi en ninguna de las dos jueces el interés necesario para esclarecer el caso de mi hermano Rafa. la primera Juez, Isabel Oliva, tuvo otros problemas con otros casos como el del millonario Robert Maswel, un magnate británico que falleció en aguas de Tenerife a bordo de su yate y llevó la investigación la citada Juez. Con el tiempo, cometería otras irregularidades, como solicitar un helicóptero de la Guardia Civil para viajar a la Gomera acompañada por un agente en concreto, y con el que compartió el mismo hotel. Este Agente fue el que se encargó de la investigación de mi hermano. Al final, sería separada de la adjudicatura.

 

A los 3 años de desaparecer mi hermano y sin que hubiese ningún tipo de noticias, mis padres se vieron obligados a ir a Tenerife para que la  Juez llamase a declarar a Agustín. La titular del Juzgado Nº 3 había sido relevada por Eva Estrella Ramirez. Según me contaron mis padres, cuando les recibió, aseguró que Agustín había declarado varias veces mientras pasaba rápidamente las hojas de las diligencias, a lo que mis padres le decían que no. Al final, los echaron del Juzgado y mi madre tuvo que ser atendida de urgencas por un estado de ansiedad. Se habían gastado en el viaje un dinero que no tenían y el recibimiento no podía haber sido peor.

 

Al mes siguiente, Agustín declaró en Juzgado de Paz de Villanueva de Castellón, pero no avisaron a nuestro abogado, por lo que no sirvió de nada, sólo para constatar que habían ni llamado a declarar a la última persona que vio con via a mi hermano. Recurrimos lo del abogado, pero no conseguimos que volviese a declarar.

 

Al no existir forma de que abrieran las diligencias sobreseídas, fuímos en varias ocasiones a Tenerife y conseguímos indicios racionales de que podría haber algún delito en el comportamiento de Agustín. El primer testigo fue el dueño de los apartamentos, que nos dijo haber visto al día siguiente de la desaparición,  a Agustín dentro del apartamento de mi hermano. Había entrado acompñado de otro joven. 

 

El segundo testigo es una chica que estaba en la lugar, era la hija de la propietaria de un chiringuito que había en la playa. Según cuenta, iba a pedir ayuda a los pescadores para que fuesen a buscar a mi hermano y Agustín dijo que quería acompañarla. El puerto de los pescadores está a 4 escasos minutos en coche. Cuando llegaron, Agustín les dijo que se fuese que el se encargaría de avisar a los pescadores.

 

 El tercer testigo era el pescador que había salido a buscar a mi hermano con su hijo. Dijo no haber visto nunca  a Agustín, y que el primer aviso para buscar a mi hermano, lo recibió de la Guardia Civil. Debemos tener en cuenta que el Puerto de Los abrigos es muy pequeño, con apenas dos barcas de pesca y si alguien pide ayuda no pasa desapercibido.

 

Qué teníamos en esos momentos:

1-Había cogido el coche de mi hermano.

2-Había entrado en el apartamento con las llaves que estaban en el coche, sin embargo, había llegado a decir que no sabía dónde vivía mi hermano.

3-Había dicho que los pescadores no querían salir a buscar a Rafa y llegó a ofrecer dinero a los pescadores y subió con uno de ellos y su hijo. Pero el pescador dice no haber visto a Agustín y que salieron él y su hijo.

4-Dijo cuando regreso con el pescador y no haber encontrado a mi hermano, decidió llamar a la Guardia Civil y que la chica le dejó dinero para realizar la llamada. Pero la chica, dice que se quedó Agustín y ella regresó, por lo que no pudo dejarle dinero para llamar a nadie.dij

5- El pescador dice que sólo fue la Guardia Civil a pedir ayuda, pero ya habían pasado casi 3 horas desde la desaparición. Que salieron, pero no lo encontraron.

 

En 1996, a los 5 años de sucedidos los hechos, conseguímos que llamasen a declarar a Agustín como imputado y como testigos,  al propietario de los apartamentos y pescador, pero no llegó a declarar la chica, ya que la fiscal realizó un extenso informe dirigido a quitar cualquier indicio, llegando incluso a decir hechos que no son ciertos. La juez los aceptó con exposición de los mismos errores de la fiscal, y sobreseyeron las diligencias previas. Agustín que declararía en un Juzgado de Alziraconfirmó que había subido con los pescadores a pesar de que el pescador dió la versión contradictoria de que sólo había ido con su hijo. También negó haber entrado en el apartamento, sin embargo la declaración de Ulises, dice que sí que entró con otro joven al que llegó a describie físicamente.

 

Presentamos una queja en la Fiscalía y el Tte Fiscal se sorprendió de los argumentos de la fiscal,  pero la resolvieron sin más y nos dijeron que si queríamos continuar debíamos acudir a los juzgados, con lo que la batalla por esa parte estaba perdida. Después de 5 años para que declarasen unos testigos, debíamos de meternos en otros tantos para no llegar a ningún sitio.

 

No todos los desparecidos son tratados con la misma vara de medir. Cuando veo la cantidad de esfuerzos para averiguar lo que ha sucedido a Diana Quer, me llego a cabrear, no sólo por el caso de mi hermano, si no por la cantidad de casos de personas desaparecidas que no han encontrado otra cosa que obstáculos. En el caso de Marta del Castillo no da la sensación de que se haya buscado con tanto recelo, pero es evidente que ha recbido bastante más yuda que la mayoría de las personas desaparecidas, esto no quiere decir que lamente lo que le ocurrió a la chica y el desespero de que sabiendo que la han matado y quién la asesinó, sus padres, no consigan saber dónde está.